Por Marian Helmick
Marian Helmick y su esposo Dave viven en Cleveland, Ohio con Davey quien
nació en 1998. Esta historia fue escrita en la primavera del 2002 .
En la Clínica Cleveland en Cleveland, Ohio, en Abril 25, 2002, mi hijo,
Davey, fue diagnosticado con ASD/PDD (desorden del espectro autista/profundo
desorden del desarrollo) por el neurólogo pediatra Dr. Gerald Erenberg. Davey
tenía tres años y medio.
Como
madre por primera vez fue difícil para mí decir que Davey tenía autismo. Fue
igualmente difícil para mi esposo, Dave, a pesar de que él tenía tres hijos
por su cuenta fruto de un matrimonio anterior años atrás. No creía que Davey
tenía autismo hasta que asistí a un seminario de 15 horas acerca del desorden
del espectro autista realizado en Agosto del 2001 por Barry A. Prizant, Ph. D.
Fue dos meses antes del tercer aniversario de Davey.
Llevó
bastante tiempo comprender lo que estaba sucediendo con Davey durante sus
primeros dos años y medio de vida. Antes de empezar las intervenciones y
alternativas nutricionales, sus hábitos de juego y de comunicación eran muy
inusuales. Lo encontraríamos jugando con cordones de zapatos, tirando nuestros
calcetines, y deslizando cualquier cosa que pudiera entrar debajo de nuestro
gabinete chino. Cuando jugaba con un rompecabezas, el prefería deslizar las
piezas por debajo de la charola en lugar de ensamblarlas entre sí en la
charola. El no estaba interesado en jugar con juguetes, a menos de tomarlos y
tirarlos. El no tenía lenguaje, solamente balbuceaba, y no imitaba ninguna
palabra.
Mediante
intervención temprana y alternativas nutricionales (dietas GFCF y de Feingold),
Davey logró mucho en los últimos nueves meses. El puede ahora imitar más de
125 palabras, y empieza a utilizar algunas palabras tales como “bye-bye”,
“quitarse el abrigo”, “desvestirse”, y “sentarse”. El canta frases
de canciones tales como “Row, row, row your boat”. El es capaz de contar
hasta 12, decir partes del alfabeto, y nombrar animales de granja y sus sonidos
cuando los señala en fotografías de ellos. Recientemente le señalé una
fotografía de un conejo y dije“conejito” y él dijo “conejo”. Estuve
muy complacida! El juega apropiadamente con juguetes, y está interesado en
jugar con otros nuevos, y le gusta ensamblar los rompecabezas.
Fue
mediante el seminario, y otra información que encontré en el Internet y en artículos
de revistas, que llegué a creer que Davey tenía autismo. Esta es la historia
de cómo nuestro conocimiento del autismo se nos hizo presente, y lo que hicimos
para ayudarle.
Me
convertí en madre primeriza a la edad de 37 años, y no había estado alrededor
de recién nacidos por un largo período. Había estado trabajando por cerca de
17 años, y en 1995 mi carrera tomó
una nueva dirección cuando me involucré en el arte y diseño gráfico. Me había
estado retrasando en tener un hijo por nuestra cuenta desde mis años 20s, y
pasaron 10 años antes de que Davey llegara a nuestras vidas (debido a nuestra
situación económica y situaciones de infertilidad, y debido a que mi esposo no
estaba listo).
Cuando
Davey nació él era muy saludable, pesó siete libras catorce onzas (3.5 Kgs.),
y era 21.5 pulgadas de longitud (54 cms.). Davey logró todas las mayores
expectativas del desarrollo, tales como levantar la cabeza, rodar, sentarse,
gatear, y caminar. El estaba ligeramente retrasado en algunas de las
expectativas pero siempre las lograba alrededor de un mes después.
Durante
su infancia fue difícil conectarse con él debido a que prefería estar en su
columpio o su asiento vibrador infantil en lugar de ser cargado en los brazos.
Creí que era por que él disfrutaba el movimiento en lugar de estar quieto.
Para el tiempo que tenía seis semanas de edad aprendí que solamente podía
tocar música suave y bailar con él en mis brazos. Esta fue la forma en la que
podía lograr sostenerlo. Intenté mecerlo en una silla mecedora con
anterioridad, pero no era suficiente movimiento para él.
A
pesar de todo encontré formas de apaciguarlo, Davey se irritaba muy
frecuentemente. Antes de alimentarlo era como si se estuviera muriendo de
hambre; su llanto era bastante alto y demandante, y casi mordía mis orejas. Hacía
sus biberones por adelantado, y solamente llevaba unos cuantos minutos
calentarlos, pero no era suficientemente rápido para él. Para el tiempo que
tubo cuatro meses mis nervios estaban dañados, y
decidí utilizar tapones industriales en los oídos.
Frecuentemente
cuando le cambiábamos su pañal el lloraba como si tuviera dolor intenso. Esto
fue desconcertante para nosotros. El no tenía alguna sensibilidad en la piel
que pudiéramos notar, y el cambiarlo y bañarlo raramente le molestaba.
Intentamos utilizar un calentador de pañales, y lo tratábamos lo más dócilmente
que podíamos cada vez que se lo cambiábamos. Esto ayudó en algo.
Noté
que sus momentos más irritables eran cerca de la hora de su siesta. El no podía
quedarse dormido en una posición inmóvil. Para poder lograr dormirlo inventé
un “trineo” utilizando un cargador infantil. El cargador tenía dos cantos
en el fondo que eran alrededor de media pulgada de ancho y curvos por detrás
del asiento infantil. Puse una pequeña cantidad de cera para muebles en la
parte inferior de los cantos para ayudar a tener un movimiento suave. Luego
coloqué una cuerda de nylon en la manija del cargador para jalarlo. Cuando
Davey estaba en el cargador, él estaba en una posición reclinada y cómoda.
Cada ocasión que utilizaba el trineo ponía música suave, y jalaba a Davey
alrededor del cuarto de descanso, cocina, pasillo, y recámara. El disfrutaba el
paseo y se dormía en menos de 15 minutos. Algunas veces se dormía en un
minuto. Una ocasión el trineo no lo movía suficientemente para él, así que
lo tenía que llevar de paseo en nuestra van y entonces se dormía. Esta manera
lograba que tuviera siestas suficientemente largas casi todos los días.
Hubo
ocasiones cuando Davey no se consolaba inclusive después de usar el trineo, la
van, o el columpio. Debido a que esto puso mis nervios de punta, lo tenía que
poner en su cuna y dejarlo llorar. Recuerdo ocasiones cuando había nivel
adicional de estrés en mi vida, y terminaba llorando mi frustración y dolor.
Era en esas ocasiones cuando sentía que fallaba como madre. En ocasiones me
preguntaba si estaba destinada a ser una tía o una niñera.
Una
ocasión, cuando mi cuñado y su esposa nos visitaron, Davey se puso irritado.
Mi cuñado sugirió que lo examináramos por algún cólico ya que su hermano
menor, el cual frecuentemente estaba irritado como un infante, había sido
diagnosticado con cólicos.
Cuando
llevé a Davey a su chequeo de rutina, pregunté a nuestro pediatra que
examinara a Davey por cólicos. Después de que ella lo examinó y realizó
preguntas, ella dijo que el no tenía indicativos de cólico. Ella mencionó que
él podía tener gases en exceso, los cuales le causaban bastante incomodidades.
Ella explicó que buscáramos señales de gas y recomendó un tratamiento
llamado “Little Tummies”. Una ocasión cuando creí que Davey tenía gases
busqué señales como me explicó la doctora, y utilicé la medicina, y esto si
ayudó. Esto alivió algo de su irritabilidad. Durante todos sus chequeos
infantiles el doctor hizo evaluaciones generales de su desarrollo, pero nunca
hubo un indicador de que algo estaba mal.
Durante
la infancia inicial de Davey, no me sentía apegado a él. A pesar de que lo
amaba, no podía sentir aquellas sensaciones agradables que tenía cuando
cargaba otros bebes. Me sentía cegada y enojada y no sabía que podía hacer al
respecto. Sabía que necesitaba algo
de ayuda, así que decidí conseguir asesoramiento. Mientras estaba en asesoría,
se me dirigió a “Early Start”, un programa para niños recién nacidos
hasta lo tres años. Esto sonaba como una buena idea tanto para mí como para
Davey. Esa semana firmé para las visitas a casa. Decidí continuar con el
asesoramiento hasta que me sentí mejor.
El
coordinador de Early Star me visitó y evaluó el desarrollo de Davey utilizando
una lista de revisión del desarrollo. Ella también observó y e interactuó
con él. Pocas semanas después de la evaluación, un visitador de hogares
vino y empezó a visitarnos semanalmente. Cada tres meses revisamos el
progreso del desarrollo de Davey hasta que tuvo 12 meses de edad. Fue así como
encontramos que él estaba retrasado en algunas habilidades menores, y que se
emparejaría en mas o menos un mes.
Para
el tiempo que el tenía entre siete y ocho meses de edad él se estaba
convirtiendo dócil, placentero, y feliz. (Nuestro pediatra había predicho que
esto pasaría). Fue un tiempo placentero y estaba agradecida por este período!
Davey
empezó a hablar alrededor de los 13 meses, diciendo “da da”, pero no
progresó más. Para el tiempo que tuvo 16 meses, empezamos preocuparnos por su
retraso del lenguaje y sus carentes habilidades de juego. El no estaba
respondiendo cuando le llamábamos.
Cuando
algunos miembros de la familia nos visitaron, mi cuñada mencionó que ella
estaba preocupada de la audición de Davey porque ella pensaba que él no
respondía a los sonidos a su alrededor. Nunca había notado ningún problema
con la audición de Davey. Sabía que el no respondía cuando le llamábamos,
pero creí que era porque el siempre estaba tan preocupado haciendo otras cosas.
En
el siguiente chequeo de Davey, mencioné que miembros de nuestra familia estaban
preocupados acerca de su capacidad auditiva. Nuestro pediatra escribió una
orden para una prueba auditiva, pero durante la prueba Davey no cooperaba. El
quería hacerlo a su manera, y el se emberrinchaba cuanto tratábamos sentarlo y
escuchara los sonidos. Después de intentar en varias ocasiones y utilizar
varios métodos, el técnico dijo que la prueba estaba inconclusa; no había
suficiente información para indicar con exactitud la capacidad auditiva de
Davey. Nuestro pediatra dijo que el siguiente paso sería hacerle una prueba de
respuesta cerebral auditiva (ABR por sus siglas en inglés). Esta es una prueba
auditiva que puede con exactitud medir la respuesta cerebral a los sonidos
mientras que el paciente está sedado. Mi esposo y yo llevó a Davey a su prueba
ABR, la cual era simple y llevaba menos de 20 minutos. Unas semanas después
recibimos un reporte que indicaba que su capacidad auditiva era normal en ambos
oídos.
Por
un tiempo, había estado tratando de encontrar qué podía hacer para ayudar a
Davey con sus habilidades de juego. Decidí unirme a un grupo de juego que un
amigo mío había organizado. Creí que le sería de ayuda estar alrededor de
otros niños. Las madres decidieron sostener las sesiones del grupo de juego en
sus casas. El empezar en el grupo de juego fue una batalla. Tenía que quedarme
con Davey todo el tiempo durante el primer mes porque él estaba un tanto
quejumbroso e irritable. A medida que el tiempo pasó, el gradualmente se sintió
cómodo, y me sentí mejor al permitirle ser el mismo. La mayoría del tiempo
jugaba solamente con sí mismo.
Platiqué
con una amiga acerca de Davey, y ella dijo que no veía ningún problema,
solamente que era un tanto quejumbroso y le parecía que solamente tenía una
personalidad diferente a la de los demás niños.
Entre
los 16 y 18 meses de edad, Davey se puso más irritable de nuevo y empezó a
tener berrinches. Visité nuestra biblioteca y busqué por libros y artículos
de infantes y niños temperamentales y encontré una descripción del
temperamento de Davey listada en un libro. El libro afirmaba contundentemente
que algunos niños tienen dificultades del temperamento. También sugería que
un niño con dificultades del temperamento se beneficiaría al mantenerlo dentro
de una rutina estricta durante el día, y estar preparado por adelantado acerca
de las transiciones. En ese entonces era difícil para mí mantener a Dave en un
itinerario estricto diferente a su despertar, siesta, y momentos de alimentación,
y paseos programados.
Decidí
hacer algunas llamadas para encontrar lo que sea que pudiera ayudar a Davey
sobreponerse de sus retrasos del desarrollo. Empecé en las páginas amarillas y
fui de una agencia a otra. No puedo recordar los detalles pero recuerdo haber
hecho muchas llamadas, y sentía que iba solamente en círculos. De alguna
manera encontré una organización que recomendó la intervención temprana para
ayudar a niños a recuperarse de retrasos del desarrollo. Esto fue en agosto del
2000.
Decidí
intentar la intervención temprana. En ese tiempo sabía que Davey tenía
retraso del lenguaje. Un coordinador fue enviado a casa a evaluar a Davey. Después
de que su evaluación fue realizada, el dijo que el estaba retrasado en muchas
de las habilidades de juego. Por ejemplo, él estaba retrasado en apilar bloques
y colocarlos en cadena, pero tales actividades nunca le interesaron. No sabía
la importancia de tales actividades. Principalmente él disfrutaba correr,
brincar, retozar, lanzar, y básicamente actuar como un niño infante.
Semanas
después de la evaluación, nos visitó nuestra primer especialista en
intervención temprana. Ella era muy amable y servicial
con nosotros y había trabajado con niños autistas con anterioridad.
Después de unas cuantas visitas le pregunté sí Davey tenía autismo. Ella no
lo pudo afirmar, pero recomendó que visitáramos a un pediatra neurólogo.
Davey tenía 21 meses de edad en ese entonces.
Antes
de visitar al pediatra neurólogo, empecé a considerar la posibilidad de que
Davey tenía autismo. Quería saber todo lo que pudiera al respecto. Empecé
buscando en el Internet por información. Un portal que visité fue el de la
Sociedad de Autismo de América. En ese entonces, habían algunas descripciones
del autismo que no encajaban en Davey – por ejemplo, caminar de puntitas,
aleteo con los brazos, mecerse, golpearse la cabeza, falta de contacto visual, y
juegos repetitivos. Davey no estaba mostrando estos comportamientos. Pensé que
el juego repetitivo de Davey era apropiado para su edad de 22 meses.
Cuando
llevé a Davey con el pediatra neurólogo, expliqué cada cosa que Davey era
capaz de hacer y lo que sabía acerca del autismo. Para este entonces Davey
estaba apilando 11 bloques y poniendo atención a la pila. El tenía nuevas
habilidades motrices, y parecía para mí como un típico niño infante. También,
para este entonces el no se molestaba al ser cargado por cortos períodos, y tenía
algo de contacto visual. El neurólogo examinó y observó a Davey. El dijo que
su comportamiento y la manera que estaba jugando eran apropiados para su edad.
El dijo que no veía autismo en Davey en ese momento, pero el confirmó su
retraso del habla.
En
Febrero del 2001, nuestro especialista en intervención temprana me habló
acerca de un grupo de juego padre / infante que se estaba organizando para niños
autistas. Ella dijo que esto sería benéfico para Davey aun sin tener el diagnóstico.
Nos inscribimos en el grupo de juego, y nos reunimos una vez por semana. Como
parte de la terapia del grupo de juego se nos introdujo en lo que se denomina
“Método Miller”. Esta es una manera terapéutica de ayudar a los niños con
su sociabilidad, planeación motora, y seguimiento de ordenes. También
asistimos al jardín de niños los Lunes para asistir a una clase de padre /
infante de “Movimiento y Música” y de natación. Además, teníamos una
terapeuta de lenguaje y ocupacional de la escuela que visitaba nuestra casa
durante una hora dos veces a la semana.
A
inicios de la primavera del 2001, mi especialista de intervención temprana
recomendó un seminario de “Tiempo de Piso” (Floor Time) para ayudarme a
interactuar con Davey y expandir sus habilidades de juego. Había sido muy difícil
para mí sentarme y jugar con él. El nunca realmente jugaría con nada, y
frecuentemente prefería simplemente correr alrededor del cuarto. No podía
obtener su interés en jugar con ningún juguete, y esto era muy frustrante para
mí.
El día que fui a la clase de Tiempo de Piso estaba sentada en el salón
de espera y observé un artículo llamado “Curamos el Autismo de nuestro
Hijo”, escrito por Karyn Seroussi [Nota
del Editor: Un capítulo de Karyn Seroussi está incluido en este libro]. Este artículo
explicaba que la dieta libre de gluten y caseína ayudó a su niño autista dramáticamente.
Decidí intentar la prueba que Karyn Seroussi había descrito, solamente
para ver si ayudaría a Davey. Volví a leer el artículo y empecé mi búsqueda
acerca de la dieta para asegurarme que esta era la dirección correcta para
nosotros. También leí su libro, Desenredando
los Misterios del Autismo, y Dietas
Especiales para Niños Especiales escrito por Lisa Lewis.
Además, revisé en el Internet por más información acerca de la dieta
GFCF. Visité el portal de ANDI (Autism Network for Dietary Intervention) la
cual había sido mencionada al final del artículo de Karyn Seroussi, y encontré
una sección de apoyo para padres. Estos padres voluntariamente ofrecían su
tiempo para ayudar a otros padres los cuales estaban tratando de aprender mas
acerca de la dieta. Encontré dos madres con las cuales me mantenía en
comunicación por correo electrónico hacía poco tiempo. Ellas fueron muy
serviciales en compartir información conmigo acerca de la dieta y como la
estaban realizando ellas. Ellas también mencionaron al Laboratorio Kirkman.
Después de toda mi investigación consulté a nuestro pediatra acerca de
la dieta. A pesar de que ella dudaba al respecto, sugirió que consultara a un
dietista, lo cual hice. El dietista solicitó una lista de tres días de comidas
de Davey para asegurarse de que estaba recibiendo suficiente nutrición.
Inicié la dieta en Davey a mediados de Julio del 2001. Decidí iniciarla
con cuidado, reemplazando un alimento a la vez. Le gustaban los cereales de
hojuelas y el pan, así que empecé con un cereal de hojuelas GFCF; y le gustó
desde la primera vez. Una semana a la vez reemplacé el pan, macarrón, y otros
productos con gluten. Ahora el come una variedad de comida orgánica tal como
huevos revueltos sin yema, nuggets de pollo que preparo solamente con harina de
arroz, bistec en spaghetti de arroz, vegetales (tales como habas,
frijoles verde, zanahorias, y frijol de soya), y frutas (tales como
peras, piña, y plátanos). Inclusive él come una pequeña cantidad de ensalada
con hojas verdes oscuras. Continué
agregando mas variedad y a intentar otros alimentos cuidadosamente. En ocasiones
he encontrado alimentos que causan problemas con la digestión de Davey así que
he descontinuado tales alimentos por el momento. Estoy feliz que reemplacé los
alimentos lentamente durante un mes y medio porque Davey se adaptó muy bien a
la dieta, y no fue algo una batalla muy difícil. Esta dieta ha valido la pena
por muchos motivos, especialmente por que el está comiendo una selección de
alimentos más saludables que anteriormente.
Tiempo atrás antes de iniciar la dieta GFCF, estaba comprando en Wild
Oats donde había encontrado los alimentos apropiados. Encontré una computadora
con información de dietas (Healthnotes Online). Imprimí mucha información de
alimentos libre de gluten, y también información acerca de frutas y vegetales.
Mientras buscaba en la información de las frutas, encontré una sección acerca
de la dieta de Feingold. Por lo que había entendido acerca de esta dieta,
evitar los alimentos que contienen salicilatos y ciertos conservadores podía
reducir ADHD en niños autistas. Utilicé este método junto con la dieta GFCF,
y realmente creo que ha ayudado a Davey a poner atención a tareas tales como
terminar un rompecabezas, y ser capaz de relacionarse
con los adultos.
En Agosto del 2001 asistí a un seminario de dos días para comprender y
apoyar a niños con ASD. Este seminario, presentado por Barry A. Prizant, Ph.D.,
me dio una visión más clara de la disposición de Davey. Se proyectaron varios
videos de niños con ASD cuyas características eran como las de Davey. Después
del seminario estaba 99% segura que Davey tenía autismo.
Después de tener a Davey en la dieta GFCF por un mes y medio, decidí
intentar la Super Nu-Thera, el suplemento vitamínico y de minerales para el
autismo mencionado por las dos madres de apoyo a padres del portal ANDI. Visité
el portal de Internet de los Laboratorios Kirkman para leer acerca del producto
y sus beneficios ()
La información fue muy interesante, y parecía como si el suplemento sería de
provecho para Davey. Ordené el tamaño de prueba de Nu-Thera. Al iniciar
Septiembre, se la empecé a dar.
En Septiembre 19, atestiguamos el principio de los resultados de la dieta
y Super Nu-Thera. Davey empezó a
repetir las letras del alfabeto que había estado observando en “Sesame
Street” (Plaza Sésamo). Nunca antes había imitado lenguaje alguno. Corrí y
tomé la cámara de video y fui capaz de grabarlo diciendo las letras del
alfabeto! Mi esposo y yo estábamos tan orgullosos.
En Septiembre del 2001, empezamos a Davey en un programa de cuatro días
y medio para infantes similar al de un jardín de niños. La maestra de Davey lo
conocía desde el año anterior cuando asistimos a su programa de padre /
infante. Después de la primer semana de escuela le pregunté si ella había
notado alguna diferencia en Davey, y ella dijo, “Sí, veo un gran cambio en él”.
Ella mencionó que él estaba por mucho menos irritable y más fácil de
trabajar con él, y dije que yo también lo creía.
En Octubre, inicie en Davey una prueba de EnZym-Complete con DPP-IV de
los Laboratorios Kirkman. (Esta es un dieta de enzimas completamente naturales
para ayudar a su digestión y reducir las proteínas, azúcares, y
carbohidratos). Las enzimas habían sido de utilidad en mejorar su digestión y
endurecer su excremento.
En Marzo del 2002, estaba en una biblioteca pública buscando por videos
de niños cuando encontré unos videos de aprendizaje del vocabulario para niños
e infantes de “Baby Bumblebee”. Estaba excitada acerca de encontrar esto y
no podía esperar a ver los videos con Davey. El los disfrutó, y los veía de
tres a cuatros veces al día. La primer semana él empezó a repetir muchas de
las 25 palabras del primer video. Una semana después los puse de nuevo para el,
y eventualmente el era capaz de imitar aproximadamente 125 de las palabras de
los videos. Ahora él está identificando cosas tales como una pelota, taza, tazón,
sombrero, perro, gato, y bicicleta, y dice los nombres de los animales de una
granja y los sonidos que hacen.
Durante los últimos nueve meses en el jardín de niños, Davey aprendió
a usar los utensilios de comer y una taza regular, y empezó a entrenarse en el
baño. El también aprendió a pintar, y a utilizar utensilios de escritura,
pastas, y tijeras. Tengo muchos dibujos que él ha hecho, colgando en la pared
de nuestra estancia. En la escuela ellos también sostienen socialización de círculo,
y ahí ha aprendido la canción “Ring Around the Rosy”. Recuerdo la primera
vez que él jaló a mi esposo y a mí hacia dentro de la estancia, tomando mi
mano y poniéndola en la mano de mi esposo. Luego él empezó a brincar en júbilo,
y nosotros dijimos, “Ring Around the Rosy” (solamente que no tan claro y
directo, pero tuvimos la idea). Estoy agradecida a su maestra y sus asistentes
por ayudarle a lograr tales cosas.
Davey tiene mucho más que lograr para emparejarse con el nivel de un niño
típico, pero estamos tan agradecidos por todos sus logros en los últimos nueve
meses. Para mí, la parte de mayor recompensa de su desarrollo es la relación y
conexión que ahora tengo con él. También me complace que Davey está
conectado con su abuela y con algunos de mis amigos. El hace contacto visual con
ellos y también participa en algunos juegos con ellos. Un momento especial que
siempre recordaré es el momento que su padre hizo algo gracioso, y mis ojos y
los de Davey se cruzaron y reímos juntos.
Actualización (Marzo 2003):
Davey
tiene ahora cuatro años. El es muy conciente de su entorno y esta en CADA COSA,
incluyendo en las casas de otras personas. Me pregunto en ocasiones porqué
otras madres se quejan acerca de que sus niños exploren. Bien, ahora sé porqué
ellas se quejan.
En
ocasiones realmente me divierto con Davey y en muy pocas ocasiones he sentido
como si fuéramos los mejores amigos – el es mi pequeño camarada. Pero el ha
estado poniéndonos locos con sus constantes gritos en relación a cualquier
cosa últimamente – creo que algo no está bien con su dieta.
Davey
lo está haciendo bien entrenándose en el baño. El ha ido al baño en dos
ocasiones por sí solo sin ninguna orden al respecto, y el me trae un pañal
para que se lo ponga. Pronto le pondremos pañales entrenadores, a pesar de que
prefiero los pañales desechables de algodón sin gel o químicos.
Davey
pronuncia el alfabeto completo y puede identificar letras y números al azar. El
puede también decir colores y formas. Su vocabulario es de alrededor 300
palabras, pero solamente utiliza 20, para solicitar las cosas que quiere. El está
usando algunos verbos tales como brincar, agitar, caminar, y beber. El puede
identificar muchos artículos, pero no sostienen conversaciones todavía. El ha
hecho en ocasiones oraciones de tres palabras, pero esto es algo raro, y el
utiliza el lenguaje cuando pretende jugar, a pesar de que no sé que es lo que
está diciendo. Le gusta jugar jalando juguetes,
cuando anteriormente no tenía mucho interés en ellos.
Recientemente
la maestra dominical de Davey me comentó acerca de los grandes cambios que ha
realizado para bien durante el último año y medio. Ella dijo que el está más
calmado, mas cooperativo, y mas fácil de convivir.
Continuo
manteniéndome al tanto de nuevas intervenciones e investigaciones. El 5 de
Agosto del 2002, empecé en un grupo de ayuda para padres por el Internet que se
reúne las tardes de los Miércoles. Por favor escríbame si usted o alguien que
conoce le gustaría reunirse con nuestro grupo. “Padre a Padre – Conversación
entre Padres.” Usted me puede escribir a ParentsChat@aol.com, o visitar “Parent to Parent 4SN” en .